Otra definición de ecoaldea, fue aceptada en Dinamarca cuando diferentes proyectos crearon una Organización Nacional de Eco-Villas en 1991:
«Las ecovillas o ecoaldeas son asentamientos sustentables en zonas rurales o urbanas, que respetan y restauran los sistemas de circulación de los cuatro elementos: Tierra, agua, fuego y aire en la naturaleza y en la gente.»

La planificación de una ecoaldea comprende todos los aspectos de la vida humana:
Esta forma de definir una ecovilla tiene varias ventajas: retoma la sabiduría ancestral de todo el planeta, les da igual valor a todas las esferas de la vida.
Hablar de una ecoaldea es necesariamente hablar de permacultura. Si la ecoaldea es sinónimo de una forma de vida alternativa y sostenible, de una comunidad solidaria que busca la autosuficiencia energética y alimentaria, la permacultura tiene que ver con ecosistemas agrícolas y hábitats sostenibles, integrando desde la producción agrícola hasta el espacio de vida, el paisaje, el reciclaje, la reutilización, y métodos de obtención de energía… entre muchos otros.
FUNCIONAMIENTO
En realidad, en ambos casos se busca trascender la sostenibilidad para alcanzar un resultado positivo, de productividad y reducción de polución, buscando, por ejemplo, una huella de carbono negativa y un superávit en generación de energía o en agricultura.
En estas comunidades, se trabaja apoyando los proyectos individuales de forma grupal dentro de las posibilidades de cada uno, teniendo siempre presentes los criterios ecológicos que permitan que en la comunidad se viva de forma saludable y respetuosa con el medio ambiente. También son de gran importancia los proyectos grupales, que le dan a la Ecoaldea la solidez social para su buen funcionamiento.
En las Ecoaldeas normalmente se llevan a cabo proyectos de huertos orgánicos y se presta especial atención a la bioconstrucción, las energías renovables y el reciclaje. Estos asentamientos no se encuentran aislados del resto del mundo, sino que interactúan de forma permanente con los diversos ámbitos sociales con total libertad.
Es cierto que algunas de las actuales Ecoaldeas se parecen en muchos aspectos a las antiguas aldeas de los pueblos, donde las personas construían con los materiales de la zona, utilizaban respetuosamente los recursos y prestaban ayuda a sus vecinos. Pero también es cierto que esto se ha ido perdiendo y se ha tenido que reinventar una forma de vivir, en la que naturalmente el hombre pertenece a un grupo y a un entorno que respeta, protege y ama.
La forma de vida de los habitantes de la ecoaldea es muy cooperativa. Cada uno colabora con el grupo según sus capacidades o productos generados de su trabajo, que generalmente son realizados en forma artesanal.
TECNOLOGIAS
Nunca se debe pensar en rechazar las tecnologías modernas, ya que es el ser humano quien decide el uso y aplicación de ellas. Por ello debemos aprender y enseñar en una orientación, hacia una mejor gestión de los recursos naturales y de la vida. De hecho, tenemos mucho que agradecer a todo el desarrollo moderno, sobre todo en el uso de energías renovables; como un simple ejemplo, la energía solar.
FILOSOFIAS
Por otro lado, todas las ecoaldeas están unidas por la filosofía de una vida alternativa y respetuosa con el medio ambiente. Pero también existen algunas con el añadido de estar orientadas a personas con alguna creencia espiritual, religiosa o modo de vida alternativo. Por ejemplo, ecoaldeas budistas o de filosofía new age o vegetarianos o yóguica, etc.
IMPACTOS DE LA ECONOMIA
En los últimos años, y coincidiendo con las crisis económicas y sanitarias, la opción de las ecoaldeas, ha recibido una importante atención. Tal vez esto podría verse como una tendencia pasajera, pero no lo es, ya que la creciente tendencia del ser humano es hacia lo ecólogico, superando todas las tendencias capitalistas y consumistas de las sociedades modernas; de aquí que se puede explicar el éxito de las ecoaldeas.
Es así que la vida en una ecoaldea puede responder tanto al deseo de encontrar una salida a la falta de trabajo, como a la opción de buscar una alternativa a la vida urbana y a su pobre calidad de vida.
Son varias las características que hacen de una comunidad o asentamiento humano una Ecoaldea. Podemos dividirlas en tres grupos:

BALANCE
Es importante destacar que, a pesar de que la palabra ecoaldea en un primer momento puede sugerir la idea de una aldea rural tradicional, aldea ancestral, comunidad hippie, o de tecnología precaria; las experiencias mundiales muestran lo contrario. Ya que el término pretende más bien enfatizar la importancia de la dimensión social de la «comunidad», ya sea en un ambiente rural o urbano. De esta manera, los habitantes de las ecoaldeas no rechazan la tecnología moderna, sino que promueven su uso de una manera sustentable; es decir: se trata de construir poblados que satisfagan los requerimientos de sus habitantes, creando un espacio que provea una alta calidad de vida sin tomar más de la tierra que lo que se necesita.
ECONOMIA
Otro de los desafíos que deben resolver los habitantes de estos poblados, es el desarrollo de un sistema económico capaz de sostener el desenvolvimiento humano, partiendo del principio de la equidad y de la no-explotación de las personas. Por eso mismo, los proyectos se enfocan hacia determinar y desarrollar actividades económicas sustentables en relación tanto con los aldeanos como con el ambiente, lo que claramente dependerá de las características de cada lugar y de las capacidades de sus habitantes.
POLITICA
El sistema político interno que se adoptará es otro punto crucial, es decir, cómo se tomarán las decisiones y cómo se harán cumplir las decisiones comunitarias. Las posibilidades son tan amplias como la cantidad de ecoaldeas existentes; pero está claro que, con diferentes matices, el concepto que prima es el de la equidad organizacional y el beneficio para toda la sociedad que la conforma.
AutoAPRENDIZAJE
De esta manera, las propuestas ofrecidas por las diferentes ecoaldeas constituyen no sólo un desafío para sí mismas, sino también un amplio campo de experimentación y de aprendizaje en pequeña escala, cuyos resultados pueden probar que son posibles otras formas alternativas de vida, en armonía con el planeta.
ALCANCES
Aunque en la actualidad muchos concuerdan en que no hay ecoaldeas «terminadas» que cumplan con los requisitos de la definición de ecoaldea; lo que sí existe, son muchos grupos distintos con diferentes grados de desarrollo, cuyos esfuerzos están focalizados en demostrar la posibilidad de alcanzar ciertos patrones de vida sustentable, y nada más!

(Extracto de la investigación realizada por la psic. Gabriela Canto de la Facultad de Psicología del Uruguay) tfg-ecoaldeas_y_permacultura-gabriela_canto.pdf
La investigación realizada por Pereira (2013) en Chile, refleja la importancia del voluntariado como figura protagonista de estas sociedades. Se estila intercambios de tipo educativos, así como de participación y económicos. También se intentó identificar las variables por las cuales los integrantes estaban interesados en participar, se destacan: búsqueda de un estilo de vida sustentable, salirse del sistema, búsqueda de calidad de vida, desarrollo personal, mejor futuro para las nuevas generaciones, cambiar el sistema, salvar el planeta, vivir en comunidad, búsqueda espiritual, vivir en armonía con la naturaleza, entre otros. “Las motivaciones plantean una crítica y disconformidad con las condiciones de vida actual, optando tanto por la generación de cambios como por la creación de condiciones de vida alternativas.” (Pereira, 2013, p. 406).
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